Lectura


PRIMERA PARTE

(Al abrirse el telón se escucha una brillante música de obertura y se ven en el escenario baúles con vestuario así como diferentes elementos escénicos que indican que estamos en un ensayo. Al fondo hay un gigantesco barco pirata -o está pintado, según los medios de que disponga la compañía-. Hay algunos actores hablando en grupos, y otros entran, salen, se saludan y hablan con entera libertad, dando la sensación de que están solos y no hay público en la sala - la obra está escrita pensando en actores niños, adolescentes o muy jóvenes, pero, como es lógico, se puede representar con cualquier tipo de actores - . Llega Begoña, la directora, con un ejemplar de la obra, blocs y papeles en las manos – puede ser joven o de mediana edad, pero no niña, aunque los demás actores lo sean-. Se coloca en el centro del escenario, da unas palmadas fuertes para llamar la atención de los actores, y baja la música)

-        BEGOÑA.- ¡Atención! ¡Escuchad todos! ¡Silencio! ¡Vamos a empezar el ensayo! Faltan dos, pero como siempre falta alguien da igual. Comenzamos por el coro de los piratas de la escena primera, cuando llegan en su barco a raptar a la princesa Blancaflor, así que preparaos para esa escena. Tenéis que poneros las cosas de piratas que podáis: espadas, gorros...
(Se acerca a dos niños-actores que están en un lateral del escenario)
Vosotros, Lara y Daniel, que sois los narradores, tenéis que ir colocando la escenografía y las cosas que hagan falta para las escenas. Poned algo aquí ahora para que esto parezca el jardín de la princesa, donde la raptan…
-         DANIEL.- Si quieres podemos poner unos tiestos grades de los que hay en la galería, así parece que hay plantas…
-        BEGOÑA.- Eso está muy bien… Poned los tiestos que queráis, pero que no tapen a los actores. Dejar un espacio grande vacío en el centro…
-        LARA.- A la princesa la raptan en el jardín, Begoña… ¿no?
-        BEGOÑA.- Sí, está paseando por el jardín de su palacio y se la llevan…
-        LARA.- Pero… ¿no dices que está lloviendo?
-        BEGOÑA.- Claro, por eso tiene que llevar en esa escena un paraguas que sea bonito y un poco cursi. Esta paseando con su paraguas tranquilamente, y así ya se ve que llueve.
-        FERNANDO.- ¿Hacemos todos de piratas en esta escena?
-        BEGOÑA.- Ya os lo he dicho más de mil veces, esta canción la cantáis todos.
-        LARA.- ¿Las chicas también? Pero no había piratas mujeres, me parece…
-        ISABEL.- En una peli que vi yo sí que había. La chica era la capitana y se enamoraba luego de uno muy guapo, que era el protagonista. Me parece que era inglés…
-        BEGOÑA.- Alguna mujer habría. Además da igual. La obra la hacemos nosotros ahora, y ahora las chicas hacemos ya de piratas y de lo que haga falta.
-        LAS CHICAS.- (Gritan) ¡¡¡Bien!!!
-        DIEGO.- Las chicas no saben manejar las espadas…
-        LOS CHICOS.- ¡Claro que no! ¡No tienen ni idea!
(Las chicas se burlan de los chicos, y hay gestos y ruidos de unos a otros)
-        ANA.- ¿Cómo que no? ¡Mejor que vosotros! ¡Os apuesto lo que queráis! Corro más que cualquier chico veinte veces, así que no os flipéis chavales…
-        BEGOÑA.- Bueno, basta de discutir. Poneros las cosas que vamos a empezar. Yo voy a preparar la música.
(Se va la directora por un lateral. Los niños que hacen de narradores colocan unas grandes macetas en el escenario, y los otros niños comienzan a ponerse ropas y otros elementos que sacan de los cestones, disfrazándose para la escena mientras hablan entre ellos)
-        SUSANA.- Era mejor haber hecho Harry Potter, ya lo dije yo, y así hacíamos magia y volábamos en escobas, y no una obra de piratas que es un rollo. A mí Harry Potter es que me encanta. Yo podía haber hecho de Hermione, la amiga de Harry.
-        FERNANDO.- Para eso era mejor “El señor de los anillos”.
-        DANIEL.- Sí, y ya de paso traemos aquí a los orcos, los elfos, y los trols de 20 metros. Votamos y salió hacer esta, así que te aguantas si a ti no te gusta.
-        DAVID.- (Hace burla a Fernando) “¡Mi tesoro!”
-        ANA.- (Presumida) A mí seguro que me dan el papel de la princesa, porque soy la más alta.
-        SUSANA.- (Protestona) ¿Y por qué tienen que ser altas las princesas, vamos a ver, dónde lo pone en la obra?
-        ANA.- (Presumida) Tiene que cantar, y como yo llevo un montón de tiempo dando clase de canto…
-        SUSANA.- (Protestona) La princesa todavía no ha dicho Begoña quien la hace, así que la ensayamos todas.
-         ANA.- (Presumida) Pero hoy me ha dicho que la ensayo yo…, así que…
-        DIEGO.- (Gracioso) (Moviendo la espada que tiene en su mano) ¡Yo voy a ser el capitán pirata Amón Sufú Caradura y Feuz, terror de los siete mares!
-        DANIEL.- ¡Cuidado, Diego, que me vas a dar con la espada! Y tú no haces el capitán. Haces el pirata “¡Eh, tú!”. Ya lo verás. Eres al que mejor le sale.
-        FERNANDO.- ¿Cómo es la música de la canción, que no me acuerdo…?
-        DANIEL.- (Canturreándole la música) “¡Hemos llegado a puerto…, y estamos muy contentos…”
-        DIEGO.- (Gracioso) (Sigue cantando) “…de que haya mucho vino…, y tesoros a cientos…”
-        FERNANDO.- Pues ha dicho mi padre que como me suspendan alguna por estar perdiendo el tiempo con esto del teatro me la cargo. Y que le va a oír el profe del colegio.
-        LARA.- (Burlona) ¡Qué pesado siempre con que tienes que estudiar! ¡Así se te está poniendo la cabeza de gorda que mira, ni te cabe el gorro pirata!
-        (Le da un manotazo en el gorro pirata que, como efectivamente le está pequeño, se le cae)
-        FERNANDO.- ¡Lara, qué graciosa!
-        TASIO.- Tenemos que darnos prisa, a ver si acabamos pronto el ensayo que tengo que irme rápido al cibercentro…
-        DAVID.- (Risitas).Tú eres un friqui, tío. ¡Todo el día con los ordenadores!
(Entra Begoña y grita hacia un lateral, donde se supone que está el regidor y técnico de sonido en su mesa de música y luces).
-        BEGOÑA.- ¡Antonio, pon la música de la canción de los piratas primera! (Va después hacia los chicos-actores) ¡Vosotros, prepararos! ¡Poneros en una fila delante del barco, como os dije el otro día, y a cantar bien y fuerte! ¡Y levantar las espadas en alto, que se vean bien! (Entra la música del coro de piratas. Los niños- actores se ponen, corriendo, en una fila y se preparan para cantar, y empiezan a hacerlo cuando la música marca el momento).
-        CANCIÓN PIRATA DE LLEGADA A TIERRA.-
"Hemos llegado a tierra y estamos muy contentos,
pues habrá mucho vino y tesoros a cientos.
Hemos llegado a tierra y estamos encantados,
pues de viaje tan largo venimos mareados”
(Corta Begoña el ensayo).
-        BEGOÑA.- ¡No, no, no…! ¡Alto! ¡Parad! ¡Parad la música! (Dejan de cantar y se corta la música) Tenéis que cantar todos al tiempo y con la música, no cada uno cuando quiera. Escuchad la música y a los demás. Tiene que ser a la vez, para eso es un coro, no cada uno cuando le guste. Yo os dirijo con mi mano, fijaros en ella, y cantad fuerte según os indico… ¡Y con la música que es, no con otra! Alguien lo está cantando con otra diferente… Venga, vamos, ponla otra vez Antonio. ¡Todos atentos!
(Hace una señal, comienza la música, y los niños entran juntos esta vez, bajo las indicaciones de Begoña, y cantan mejor la canción)
-        CANCIÓN PIRATA DE LLEGADA A TIERRA.-
"Hemos llegado a tierra y estamos muy contentos, 
pues habrá mucho vino y tesoros a cientos.
Hemos llegado a tierra y estamos encantados,
pues de viaje tan largo venimos mareados.
Hemos llegado a tierra y estamos muy felices
de meter, donde haya dinero, las narices.
Y como hemos llegado tenemos ocasión
de, para celebrarlo, cantar nuestra canción."
(Begoña se acerca a ellos)
-        BEGOÑA.- ¡Muy bien ahora¡ Esta vez ha salido mucho mejor.
Seguimos con los narradores, después de que los piratas se han llevado a la princesa a su barco.
Lara y Daniel, ya sabéis, los narradores como os he dicho, alto, despacio y claro, que se os entienda, abriendo bien la boca, y sin moveros en vuestros sitios, uno a cada lado del escenario.
-        LARA.- (Burlona) ¿Lo del comienzo de la obra decimos ahora?
-        DANIEL.- ¿Empezamos por el principio del todo?
-        BEGOÑA.- No, no, eso nos lo saltamos. Vamos a después de raptada ya la princesa, a cuando se enteran los padres.
(Habla a los otros actores)
¡Los padres preparados, Isabel y Fernando, que hacéis de reyes! ¿Tenéis puesta la corona? ¡Y el capitán de la guardia…, David, tú! ¡Estate atento para salir!
(Los dos niños-actores que hacen de narradores se colocan en sus sitios, y los tres que tienen que salir después se van al fondo y se preparan y ponen sus cosas para la escena. Los demás se sientan por el suelo a los lados, esperando hasta que les toque intervenir)
-        LARA.- ¿Empiezo ya?
-        BEGOÑA.- Cuando quieras.
-        LARA-NARRADOR UNO.- “La verdad es que los piratas no sólo cantaban para celebrar que llegaban a tierra. Era un viejo truco que tenían, ya que, como cantaban tan mal, casi siempre llovía, y los del lugar no los veían porque se metían en sus casas para no mojarse. Se quedaban mirando el fuego de las chimeneas, que es a donde miraba antes la gente cuando aún no se había inventado la televisión.”
-        DANIEL-NARRADOR DOS.- “Total, que los piratas llegaron al puerto, bajaron del barco, y, como caía tanta agua de las nubes, nadie los vio desembarcar. Con sus cuchillos en la boca y las espadas en la mano subieron hasta el castillo donde habitaba la princesa Blancaflor, y la raptaron”.
(Hace una señal Begoña y salen los reyes del fondo llorando, cada uno con un pañuelo muy grande en la mano empapado en agua, que se llevan a los ojos)
-        ISABEL-REINA.- ¡Ay mi niña querida! ¡Ay mi niña adorada! ¡Ay que disgusto más grande!
-        FERNANDO-REY.- ¡Ay que desgracia, que han raptado los piratas a la princesa! ¡Ay que pena más real que tengo!
(Se abrazan llorando los reyes, y escurren sus pañuelos de los que cae agua como si fueran sus lágrimas)
-        ISABEL-REINA.- ¡Con las canciones tan bonitas que cantaba mi niña!
-        FERNANDO-REY.- ¡Y con lo que le gustaba tirarme de la barba a mi princesita!
(Siguen llora que te llora, llenando pañuelos de lágrimas reales que caen al suelo entre risas de los demás niños que ven el ensayo)
¡Ordeno y mando que venga el capitán de la guardia ahora mismo, que se va a enterar por haber dejado que secuestraran a la princesa!
(Entra el capitán y saluda a los reyes temblando)
-        DAVID-CAPITÁN.- ¡Majestades…!
-        FERNANDO-REY.- ¿Dónde estabas tú y la guardia mientras llegaban y se llevaban los piratas así, tranquilamente, a Blancaflor?
-        DAVID-CAPITÁN.- Dormíamos la siesta majestad, como todo el mundo en el reino a esas horas. Además llovía. No íbamos a estar en la calle mojándonos.
-        ISABEL-REINA.- (Da con su pañuelo al rey) ¡Eres un rey inútil, un rey monigote que tiene una guardia pasmarote! ¡Por tu culpa han raptado a mi niña!
-        FERNANDO-REY.- (Al capitán) ¡Capitán tonto de capirote! ¡Te arresto por zote, y te doy con el pañuelo en el cogote!
(El rey persigue al capitán dándole con el pañuelo, y la reina hace lo mismo con el rey, dando vueltas los tres corriendo por el escenario. Se mete entre ellos Begoña, parando el ensayo)
-        BEGOÑA.- ¡Parad! ¡A ver esto…! ¡Los reyes tenéis que estar mucho más enfadados, tiene que ser incluso gritando…, y el capitán con más miedo, casi temblándole las piernas!
-        FERNANDO-REY.- (A gritos, y muy enfadado ahora) ¿Dónde estabas tú y tu guardia, tonto de capirote?!
(Los niños del escenario se ríen. Él pregunta a la directora)
¿Así lo tengo que hacer?
-        BEGOÑA.- ¡Sí, así, muy bien! Así tiene que ser. Las cosas en el teatro no son como en la vida, son más grandes, más teatrales. Tenéis que hablar fuerte y claro, moviendo la boca para que salgan bien las palabras. Daros cuenta que os tiene que oír el público, incluso el que esté sentado más lejos, al fondo de la sala. ¡Y estaros quietos, no estéis moviéndoos todo el rato! ¡Quietos, como si tuvierais clavados los pies en el escenario!
-        FERNANDO.- (Preguntón) ¿Y cuando tenemos que ir de un sitio a otro?
-        BEGOÑA.- Cuando tengáis que moveros para hacer algo que está marcado lo hacéis, y luego clavados otra vez, quietos como una estatua todos.
(Se dirige ahora a los otros niños)
¡Y vosotros no tenéis que reíros! Anda que como os de por reíros cuando esté el público… Venga, esta parte la dejamos, ya lo ensayaremos otro día. Vamos a la escena del barco. ¡Piratas a bordo! Ana, haces tú de princesa Blancaflor hoy.
(Se suben los niños, encantados, al barco, y los narradores se ponen  cada uno a una esquina del escenario, como antes. y siguen con la historia a una señal de la directora)
-        LARA-NARRADOR UNO.- “Durante el viaje por mar en el barco pirata, la princesa Blancaflor lo pasó muy mal. La encerraron en un cuarto que llamaban de las ratas, aunque eso no fue tan malo, porque sólo había allí un par de ratones chiquitines que se asustaron al verla y se metieron dentro de unas babuchas viejas de pirata que había.”
-        DANIEL-NARRADOR DOS.- “Lo peor fue el mareo que entraba en aquel barco, que se movía de un lado para otro como si estuviera borracho. Se movía más que las norias gigantes y más que una pelota en las manos de un niño nervioso. Blancaflor, al despertarse de su desmayo y ver cómo se movía aquello, gritó:”
(Sale la princesa y da pasos muy mareada por el escenario)
-        ANA-BLANCAFLOR.- (Grita) ¡Qué paren este barco, que me quiero bajar!
-        LARA-NARRADOR UNO.- “Pero no le hicieron caso, claro. ¡Qué mal lo pasó! Tenía el estómago revuelto, y le subía y le bajaba el cola-cao y los cereales del desayuno, los macarrones de la comida, y unas galletas con chocolate que se había tomado para merendar”.
-        DANIEL-NARRADOR DOS.- “Claro, pensad que os raptan los piratas y os llevan a un barco que se mueve. Veréis como también os mareáis. Aquello se movía así, o más…”
(Se mueven ahora los narradores y todos los niños detrás, como si estuviesen en un barco en altamar. Sale del fondo un pirata con una pinta muy rara y unos zapatones enormes, con una bandeja con comida en la mano)
-        DIEGO-¡EH, TÚ!.- (Grita muy fuerte) ¡La comida para la princesa!
(Los demás niños que ven el ensayo se ríen)
-        BEGOÑA.- ¡Espera! (Se acerca a diego) ¡Qué no te han anunciado todavía! Y no des esos gritos o asustarás a la princesa.
(El niño que hace de “¡Eh, tú!” retrocede a su sitio anterior, ante las risas y bromas de los otros niños)
-        BEGOÑA.- ¡Venga, silencio, seguimos! ¡Narradores…!
(Se retira la directora del escenario)
-        LARA-NARRADOR UNO.- “Cuando peor estaba la princesa entró un ayudante del capitán pirata que tenía unos pies enormes que llegaban media hora antes que él a los sitios. Se llamaba "Troncho Lirondo Olian Muzarreta", pero para terminar antes todos le llamaban:”
-        TODOS LOS NIÑOS.- (Gritándole) ¡Eh, tú!
-        DANIEL-NARRADOR DOS.- “Pues ¡Eh tú! llegó con una bandeja que olía a queso podrido y calcetines sucios. No os podéis imaginar lo que comían en aquel barco…”
(Salen varios niños-piratas, anunciando a gritos, como si fueran anuncios de publicidad)
-        DAVID-PIRATA UNO.- ¡Para desayunar: leche de burra y dátiles agrios con ensalada de cardos de los que pican!
-        FERNANDO-PIRATA DOS.- ¡Para comer: pescado crudo, pata de camello con pelo, y, de postre, cangrejos de mar sin matar, que al meterlos en la boca dan pellizcos en la lengua!
-        TASIO-PIRATA TRES.- ¡Para merendar: pez espada que pincha y mermelada de cactus con cáscara amarga!
-        SUSANA E ISABEL- PIRATAS CUATRO Y CINCO.- ¡Y para cenar…, lo que ha sobrado de las otras comidas!
(Se retiran los niños piratas del centro del escenario)
-        BEGOÑA.- (A Diego) ¡Ahora…, sal tú! ¡Ahora es cuando te toca!
-        DIEGO-¡EH, TÚ!.- (Sale de nuevo con la bandeja) ¡La comida para la princesa!
-        (La princesa mira la comida de la bandeja con cara de asco)
-        ANA-BLANCAFLOR.- ¡Puaggg! ¡Qué asco! ¡Eso se lo das a tu tía! ¡A mí me apetece… un helado de tres sabores en copa alta y con pajita para sorber!
-        ¡EH, TÚ!.- (Sorprendido) ¿Cómo?
-        ANA-BLANCAFLOR.- ¡Qué te he dicho que quiero un helado de tres sabores, cara de lechuga! ¡Y vete de aquí que no quiero ver más lo tonto que eres!
(¡Eh, tú! vuelve muy triste a su sitio del fondo del barco, con su bandeja en la mano)
-        LARA-NARRADOR UNO.- “Y ¡Eh, tú!, el pobre, se las veía y se las deseaba con ella para que comiera durante el viaje. Tenía que dar volteretas, hacerle juegos malabares, y hacer de caballito, por lo que luego le dolía la espalda por la noche.”
(¡Eh, tú! hace a toda prisa, y en una graciosa pantomima, las cosas que va diciendo el narrador)
-        DANIEL-NARRADOR DOS.- “Un día Blancaflor se enfadó porque le llevaban la contraria, se subió a cubierta, y se tiró al agua ¡Plaffff! Al verlo, los piratas, sorprendidos, se tiraron detrás para salvarla.”
-        DAVID-PIRATA VIGÍA.- (Grita desde un palo mayor del barco, donde está subido) ¡Princesa al agua!
(Se tira la niña, y todos los piratas detrás, a unas telas azules que cruzan el suelo del escenario y que mueven ahora unos niños simulando ser el agua del mar)
-        LARA-NARRADOR UNO.- “La princesa, como sabía nadar muy bien, nadó alrededor del barco y subió por una escalera que había al otro lado. Pero los piratas que se tiraron detrás de ella no sabían nadar y tuvieron que sacarlos con unos flotadores hinchables con cabeza de pato bastante ridículos que tenían.”
(Salen los piratas tosiendo, protestando, tiritando y medio ahogados del agua en sus flotadores de pato)
-        DANIEL-NARRADOR DOS.- “Otro problema que tenían es que como a la princesa su mamá no venía a darle el beso de por las noches, Blancaflor lloraba, y cantaba una canción muy triste. A los piratas les daba mucha pena y lloraban también, bajito y a escondidas, eso sí, porque les daba vergüenza que los vieran llorar siendo piratas.”
-        BEGOÑA.- (Al regidor que está en el lateral) Aquí se tiene que hacer de noche y encenderse las estrellas, recuerda Antonio. Si ya lo tienes preparado, ponlo…, que lo veamos.
(Begoña habla a los niños)
Vamos a probar las luces de las escenas de noche en el mar…
(Se acerca al lateral donde está el regidor)
Y prepara la canción que va aquí…
(Habla ahora a los niños)
Vosotros hacéis el coro de la princesa, ya lo sabéis. Moveros para los lados, como si estuvierais en el mar, despacito, al ritmo de la música… ¿Estás preparada tú, Ana?
-        ANA.- ¡Sí…! ¡Ya estoy!
(Begoña hace una señal y se retira del escenario. Baja la luz general y entra una luna con una bonita luz azulada que inunda el barco, y se iluminan al tiempo unas poéticas estrellas colocadas en lo alto. Entra una melancólica música que el coro acompaña con el murmullo de sus voces, mientras se mecen a ambos lados, y Ana-Princesa canta la…